Presto
presto - mala atención
Hace un mes me dirigí a las instalaciones de Presto en el Hiperlider de Rancagua para renovar mi tarjeta Presto. al realizar una compra este mes me encontré con la sorpresa de que no podía usar mi "nueva" tarjeta pues el ejecutivo renovó el plástico y me entregó uno nuevo con fecha de vencimiento para el mismo mes, es decir la tarjeta duró menos de 30 días. Al ir a pedir una solución tuve que esperar 45 minutos con mi señora en la fila de la caja con el carro lleno y mi hijo de 1 año hecho caca. El motivo de tal demora era que solo un individuo se hace cargo del cambio de tarjeta, mientras otras 3 personas estaban desocupadas sin hacer nada.
Presto no me regala nada, yo pago por un servicio y lo mínimo que pueden hacer es brindarlo de manera eficiente.


