Llegué con mi marido español, hace unos meses para instalarnos en Viña del Mar, 'ciudad bella' como la llama la publicidad. Nos compramos una moto para transitar por ella. Es increíble la cantidad de hoyos, baches, alcantarillas sin tapas, perros vagos, etc. con que nos hemos encontrado, lo que hace bastante peligroso el desplazamiento.