- Ñuñoa, Chile
- 27, Agosto 2026
- Número: 1122235
Junkers/Bosch
Reclamo contra su Garantia
PRESENTE
Escribo esto para advertir a quienes estén pensando en comprar un calefón Junkers/Bosch, específicamente el modelo Tiro Forzado WD 12 KME 31.Compré este calefón en abril de 2025 directamente a la marca ($299.989) y pagué $248.000 adicionales para que lo instalara su propio servicio técnico autorizado (SOSIS Ingeniería) y así no tener "problemas de garantía".sin embargo, a los 15 meses (agosto 2026), el equipo empezó a sonar. Llamé para la mantención, me cobraron $70.000 por la visita para decirme que el serpentín estaba quemado por "sobretemperatura". La sorpresa vino con el presupuesto: me cobran $253.750 por cambiar el repuesto. ¡Casi lo mismo que me costó el calefón nuevo!Como es evidente que un serpentín no debe quemarse al año de uso si está bien instalado (reitero, lo instalaron ELLOS mismos), y al ver en internet que este modelo viene defectuoso de fábrica, pedí que me dieran una solución o extendieran la garantía. La respuesta de la marca fue derechamente una vergüenza: me dijeron que no podían hacer nada y tuvieron el descaro de decirme que "yo había comprado uno de los calefones más baratos".Pésima calidad de producto (prácticamente desechable), cobros usureros por los repuestos para obligarte a comprar otro nuevo, y una atención al cliente nefasta y clasista. Si van a invertir en un sistema para su casa, huyan de Junkers y de Bosch, no se hacen cargo de las fallas de origen de sus equipos.
Objetivo:
Obtener una solucion
Escribo esto para advertir a quienes estén pensando en comprar un calefón Junkers/Bosch, específicamente el modelo Tiro Forzado WD 12 KME 31.
Compré este calefón en abril de 2025 directamente a la marca ($299.989) y pagué $248.000 adicionales para que lo instalara su propio servicio técnico autorizado (SOSIS Ingeniería) y así no tener "problemas de garantía".
Sin embargo, a los 15 meses (agosto 2026), el equipo empezó a sonar. Llamé para la mantención, me cobraron $70.000 por la visita para decirme que el serpentín estaba quemado por "sobretemperatura". La sorpresa vino con el presupuesto: me cobran $253.750 por cambiar el repuesto. ¡Casi lo mismo que me costó el calefón nuevo!
Como es evidente que un serpentín no debe quemarse al año de uso si está bien instalado (reitero, lo instalaron ELLOS mismos), y al ver en internet que este modelo viene defectuoso de fábrica, pedí que me dieran una solución o extendieran la garantía. La respuesta de la marca fue derechamente una vergüenza: me dijeron que no podían hacer nada y tuvieron el descaro de decirme que "yo había comprado uno de los calefones más baratos".
Pésima calidad de producto (prácticamente desechable), cobros usureros por los repuestos para obligarte a comprar otro nuevo, y una atención al cliente nefasta y clasista. Si van a invertir en un sistema para su casa, huyan de Junkers y de Bosch, no se hacen cargo de las fallas de origen de sus equipos.
Autor: S.A.