- Las Condes, Chile
- 02, Mayo 2024
- Número: 1027421
Clínica Del Profesor
Eutanasia unilateral
PRESENTE
SEÑORES(AS) CLÍNICA DEL PROFESORPRESENTESe cumplen 7 años de la muerte de mi madre, de 88 años, en la Clínica del Profesor, el día 25 de abril de 2017. Mi madre fue ingresada de urgencia y después trasladada a semiintesivo. Al trasladarla de la camilla a la cama, le rompen el hombro por incapacidad profesional de las enfermeras que la trasladan por desconocimiento de cómo se debe mover a personas mayores. La respuesta de esta clínica para hacerse responsable de esta negligencia médica, fue que mi madre había ingresado en esas condiciones. En el parte de ingreso no aparecía ese problema por la sencilla razón de que no llegó con el hombro dislocado. Mi madre sería dada de alta, según un médico, un día martes. Pero el lunes me llama otra médica anunciando que mi madre se está muriendo, según ellos de insuficiencia renal y de un estado inviable de septicemia, estando ya en esta clínica una semana. La verdad es otra. Mi madre el día sábado por la noche, según me comentó el día domingo la enfermera de turno que la atendía, se sacó la sonda de alimentación y estuvo más de cinco minutos sin ella, lo que le produjo una neumonía inducida por entrarle líquido a los pulmones. Cuando llego a la clínica, ya a mi madre se le había iniciado lo que llamaron Tratamiento de mantención” que, en rigor, es una eutanasia, en este caso unilateral, ya que ni mi madre ni yo firmamos ningún documento autorizándolo. La presentación de reclamos oficiales y la puesta de abogados para penalizar esta negligencia médica con causa de muerte inducida, no tuvo ningún recorrido por el enorme peso económico de la empresa privada dueña de esta clínica. La muerte de mi madre la presentaré en esta página, la única vía, podemos llamarla, pública, para dignificar su muerte involuntaria y de los familiares y amigas(os) que la queríamos. En Chile, no existe la penalización institucionalizada y garantizada a estos auténticos asesinatos ocultos bajo los aparatos de los servicios sanitarios, privados y públicos, en este caso siniestro, privado. La publicación cada año de este recordatorio para honrar su muerte, continuará mientras yo, su hijo, viva. Y para dejar constancia de la mayor injusticia que se puede cometer contra una persona: su muerte por negligencia y ausencia total de ética médica, y de canales institucionales para penalizar este crimen, tanto físico como moral y ético.
Objetivo:
Obtener una solucion
Que se corrijan estas negligencias y juicio y penalización de los/las culpables.
Autor: L.V.