- Santiago, Chile
- 28, Diciembre 2025
- Número: 1098601
Educación Y Capacitación
Discriminación en la escuela
PRESENTE
A la comunidad educativa de la Escuela Francisco Andrés Olea:Me dirijo con un sentimiento de profunda decepción, motivado por un recuerdo que, aunque ocurrió hace muchos años, aún me acompaña y me genera malestar. Fui estudiante de su establecimiento desde tercero básico hasta octavo, tiempo en el cual participé activamente en el grupo folclórico bajo la guía del profesor Gilberto Campusano, a quien agradezco sinceramente por su dedicación y por haberme brindado la oportunidad de tocar guitarra y representar a la escuela en diversos encuentros culturales. Aquellos momentos fueron para mí fuente de alegría y orgullo.sin embargo, un episodio empañó esos recuerdos: el robo de instrumentos que ocurrió en la escuela. Aunque nunca fui culpado formalmente, sí fui señalado como sospechoso, recibiendo preguntas y miradas que me hicieron sentir juzgado por mi origen y condición social. En ese entonces, siendo un niño que vivía en La Pintana y cuyo padre era comerciante ambulante, no dimensioné la carga de esa sospecha. Hoy, a mis 37 años, mientras finalizo mi carrera de Ingeniería Mecánica Automotriz, comprendo el impacto psicológico que tuvo ser visto como un posible “ratero” por parte de algunos adultos que debieron haberme protegido y valorado.Es triste que recuerdos tan valiosos como los de la música y la cultura se vean ensombrecidos por prejuicios que marcaron mi infancia. Mi reclamo no busca revancha, sino dejar constancia de la decepción que provoca haber sido tratado con desconfianza en un espacio que debía ser de formación, respeto y apoyo. Espero que experiencias como la mía sirvan para reflexionar y evitar que otros niños sean estigmatizados por su origen o condición.Atentamente, Camilo Prat Vivanco
Objetivo:
Dar a conocer mi experiencia
Un cambio de actitud para las futuras generaciones.
Autor: C.P.