Este reclamo tiene más de seis meses de antigüedad
  • La Reina, Chile
  • 20, Enero 2026
  • Número: 1101248

Instituto Neurológico Veterinario

Incompetencia, cero protocolos y falta de respeto.

SEÑORES instituto neurológico veterinario

PRESENTE


Hoy acudimos de urgencia al Instituto Neurológico Veterinario con nuestra perrita Ruka, quien tiene un tumor en la boca y cerca de las 19:00 hrs comenzó con movimientos oculares repetitivos, desorientación y sin poder ponerse de pie. Dada su condición de base, pensamos que podía estar cursando un accidente vascular, por lo que llegamos al centro en un estado de extrema angustia, buscando atención de urgencia.Fuimos evaluados inicialmente por una doctora, quien descartó convulsiones y señaló que debía ser vista por una neuróloga. Se nos ofreció atención como sobrecupo a las 20:00 hrs, lo cual aceptamos. Mi marido pidió reemplazo en su trabajo para poder quedarse y yo permanecí en el lugar con nuestra hija de 1 año y 5 meses, ya que como familia consideramos fundamental estar juntos ante la eventualidad de tener que tomar una decisión tan delicada como dormir a nuestra perrita.La primera recepcionista, al momento de agendar, fue informada claramente de que estábamos con una bebé pequeña y solicitamos no tener una espera excesiva. Ella nos aseguró que la neuróloga no nos haría esperar más de 15 a 20 minutos.nada de eso ocurrió.Pasadas las 21:00 hrs, tras más de una hora de espera sin información alguna, me acerqué a recepción para consultar por la atención. Luego de un llamado interno, se nos informa que la neuróloga M. Estefany A. se había retirado del recinto sin atender a nuestra perrita y sin avisar, pese a que estábamos agendados como sobrecupo y esperando.Debido a que estábamos con una bebé pequeña y debía retirarme para acostarla, yo me fui del recinto en ese momento, dejando a mi marido solo con nuestra perrita, enfrentando una situación emocionalmente muy dura y la posibilidad real de tener que tomar decisiones críticas sin el acompañamiento familiar que habíamos considerado fundamental.Posteriormente, ya sin mi presencia, la situación quedó en manos de una segunda recepcionista, Eneresis Castillo, cuya actitud fue derechamente negligente e irrespetuosa. Frente a una urgencia real, con un animal enfermo y una familia emocionalmente afectada, su respuesta hacia mi marido fue categórica: “no hay solución”.Esta afirmación no solo fue inaceptable, sino falsa. La Srta. Eneresis C. contaba con un equipo médico completo detrás, con quienes pudo haber conversado, escalado la situación o buscado alternativas clínicas. no lo hizo. No intentó gestionar absolutamente nada y cerró cualquier posibilidad de solución sin siquiera intentarlo.Más grave aún, luego de señalar que “no había solución”, su conducta fue simplemente esperar que mi marido se retirara. Continuó trabajando con total normalidad, atendió al menos a siete pacientes, y de manera reiterada lo observaba para verificar si ya se había ido, sin ofrecer apoyo, contención ni ninguna gestión adicional. Esta actitud demuestra una falta total de respeto por el tiempo, la gravedad del cuadro clínico y la carga emocional que se estaba viviendo.Cuando mi marido la interpela de manera firme, exigiendo una solución concreta, una tercera persona se entrometió en la conversación, acusándolo de estar faltando el respeto, cuando la realidad es exactamente la contraria: el irrespetuoso fue el equipo de recepción, al desentenderse de una urgencia real teniendo recursos humanos y médicos disponibles para ofrecer soluciones.Posteriormente, el recepcionista Moisés Reyes, junto con la Dra. C. Martínez, quien iba ingresando a su turno, sí demostraron profesionalismo y responsabilidad, ofreciendo finalmente una solución. gracias a su intervención, Ruka fue evaluada, se le realizaron los exámenes correspondientes y se pudo determinar que no se trataba de un accidente vascular, sino de un cuadro controlable.Que la solución haya llegado sólo porque entró el turno siguiente no borra ni compensa la gravedad de lo ocurrido previamente.En un centro que se presenta como especializado en neurología veterinaria y atención de urgencias, es gravísimo que:una neuróloga se retire sin atender a un paciente en espera (tengo el respaldo de la hora agendada en sistema),no exista un protocolo de respaldo,y que personal de recepción decida no gestionar, no escalar y simplemente esperar que una familia se vaya, ignorando deliberadamente la urgencia médica y emocional.Aquí no hubo solo un error puntual. Hubo negligencia, mala gestión, deshumanización y una actitud profundamente irrespetuosa frente a una familia vulnerable. Este tipo de situaciones no pueden normalizarse ni repetirse en un servicio de este nivel.Espero que este reclamo sea tomado con la seriedad que corresponde, porque nadie debería vivir algo así cuando acude desesperadamente buscando ayuda para un integrante de su familia.
Objetivo: Obtener una solucion Atención del especialista que debía atender a mi perrita de forma gratuita (Neurólog@)
Autor: Y.B.
Publicado el Martes, Enero 20, 2026 - 00:54. El autor de este contenido se ha identificado privadamente con su nombre, rut y otros datos aportados voluntariamente. Para tomar contacto con el autor considere las alternativas están a disposición. Las opiniones publicadas por los usuarios en el foro no reflejan necesariamente la opinión de los administradores.