- Quilicura, Chile
- 16, Marzo 2026
- Número: 1107688
Om Escuela Online Montessori
Vulneración a menores de edad y discriminación
PRESENTE
Carta pública de denunciaA la comunidad educativa y a las familias interesadas:Por medio de la presente, y en mi calidad de madre de dos estudiantes, deseo dejar constancia pública de una serie de situaciones que nuestra familia ha vivido recientemente con la institución educativa Escuela Online Montessori Om, anteriormente llamada OPEN Montessori, las cuales considero graves y preocupantes.Durante el mes de marzo del año 2024 y hasta la fecha, nuestra familia ha enfrentado decisiones y situaciones que han afectado directamente el bienestar y el proceso educativo de nuestros hijos. En primer lugar, mi hijo de siete años fue desvinculado de la institución por decisión de la directora, Sra. Marcela Sepúlveda, junto con la psicóloga externa Cristina Fuentealba (Instagram: @cris_fuentealba). Entre las razones entregadas se mencionó el cierre del proceso de admisión y, adicionalmente, que la institución no trabaja con niños dentro del Espectro Autista.Como familia, consideramos que la forma en que se comunicó esta decisión fue discriminatoria y profundamente dolorosa. Resulta especialmente contradictorio, ya que durante el año la institución manifestó en reiteradas ocasiones preocupación por el proceso educativo de mi hijo y, en conjunto con nosotros, se decidió ubicarlo en un nivel inferior para favorecer su desarrollo. Además, tenemos conocimiento de que en esta escuela existen otros niños y jóvenes neurodivergentes.Paralelamente, se produjo una situación con nuestra hija que también derivó en su desvinculación. Ella manifestó de forma respetuosa a la dirección su preocupación por ciertas conductas observadas durante las clases impartidas por la guía del Taller II, Sra. Javiera Bustos Nagel (Instagram: @javibustosnagel). Según lo señalado por mi hija y también observado por mí, durante algunas sesiones la docente impartía clases mientras conducía su vehículo personal, revisaba y respondía mensajes de WhatsApp y atendía llamadas personales durante el horario de clase.Asimismo, se habría utilizado un lenguaje inapropiado hacia los estudiantes, con expresiones que consideramos impropias de un contexto educativo, tales como: “¿te podís callar?”, “por la cresta” o “¿estai o no estai?, porque si no te voy a eliminar porque me ocupai espacio”.Nos resulta muy lamentable que el hecho de expresar estas inquietudes haya terminado en la desvinculación de ambos de mis hijos, cuando lo único que buscaba mi hija era que existiera un trato respetuoso, tanto hacia ella como hacia sus compañeros, especialmente hacia uno de ellos de su mismo salón (sexto básico) que presenta necesidades educativas especiales (NEE).Como madre de dos niños dentro del espectro autista, me veo en la obligación moral de dar a conocer esta situación. Considero que lo ocurrido con mis hijos no corresponde y que ninguna familia debería enfrentar una experiencia similar. Además, al tratarse de una institución que no se encuentra reconocida por el Ministerio de Educación, sentimos que no existen mecanismos claros de responsabilidad frente a este tipo de situaciones.Desde nuestra experiencia, tampoco se cumplen adecuadamente los contenidos mínimos obligatorios exigidos por el Ministerio de Educación. Actualmente, mi hija asiste a otro colegio online y, durante el año 2025, ha debido tomar tres profesores particulares para nivelarse en las asignaturas de Historia, Ciencias y Matemáticas.Con respecto a mi hijo menor, la situación lo afectó profundamente, ya que en este establecimiento educativo se encontraba su mejor amiga, y se vio obligado a dejar el colegio por una decisión muy injusta. En la actualidad, ambos estudian en otros establecimientos educacionales online de calidad; sin embargo, aún deben continuar en terapia psicológica debido al impacto emocional que esta experiencia generó en ellos.Asimismo, el valor de la colegiatura no condice con la realidad educativa que hemos vivido como padres.Cabe señalar también que, según nuestra experiencia, la página web de la institución no es transparente respecto a sus valores. Se entregan montos diferenciados dependiendo de cada familia y su nivel adquisitivo, variando aproximadamente entre $150.000 y $380.000 por niño. Esta información suele conocerse solo cuando los propios apoderados lo comentan entre sí, generando sorpresa entre muchas familias.El objetivo de esta carta es informar y alertar a otras familias que puedan estar considerando esta institución para la educación de sus hijos. Esperamos que nuestro testimonio contribuya a que estas situaciones no vuelvan a repetirse y que siempre se promueva una educación basada en el respeto, la inclusión y la protección de los niños y niñas.Atentamente,Una madre preocupada por el bienestar y los derechos de sus hijos.
Objetivo:
Dar a conocer mi experiencia
Para mí sería fundamental que la institución asumiera la responsabilidad correspondiente, haciéndose cargo de los gastos de atención psicológica que han debido enfrentar mis dos hijos como consecuencia de la situación vivida. Considero que esto sería un acto mínimo de reparación frente al daño ocasionado a nuestra familia.
Asimismo, estimo necesario recibir una disculpa formal y sincera por lo ocurrido, reconociendo el impacto que esta experiencia ha tenido en nuestros hijos y en nosotros como padres.
Finalmente, espero que esta situación sirva también como una instancia de reflexión y mejora, tanto para la institución como para otras familias. Es muy importante que los futuros padres evalúen con detenimiento antes de matricular a sus hijos en establecimientos educativos en modalidad online, ya que no todos cuentan con la preparación adecuada ni con el personal idóneo para brindar el acompañamiento académico y emocional que los estudiantes requieren.
Autor: P.R.