Estimados:
Les escribo para dar a conocer un problema que junto a mi marido nos mantiene angustiados días después de realizado nuestro matrimonio.
Nos casamos el 3 de octubre en la ciudad de Valdivia, días antes mi marido fue a pagar al registro civil dejando claro que el régimen de matrimonio era separación de bienes lo cual consta en la boleta, a pesar de esto ellos nos inscribieron con el régimen de participación en los gananciales algo que en ningún momento nosotros solicitamos. Realizamos el reclamo correspondiente al registro civil, llamamos a call center, fuimos al las oficinas estaba claro y reconocían un error en el ingreso de nuestro matrimonio al sistema, a pesar de todo esto, de hablar con el director del registro civil en la región de los ríos, el día de hoy me envían una carta en la que prácticamente nos culpan a nosotros de dicho error y se desligan de cualquier negligencia cometida al momento de que se pago y la persona encargada que ingreso esto al sistema. En este momento me siento totalmente desprotegida y engañada por un servicio que es público y que debe velar por el bienestar de las personas, nosotros pagamos por un servicio y este no fue cumplido como corresponde. Que mas podemos esperar los chilenos de un servicio publico, que estas negligencias cometidas queden impunes y ellos se laven las manos frente a un derecho legal que tenemos como ciudadanos de contraer matrimonio y poder elegir libremente el régimen que mas nos convenga y no tener que obligadamente aceptar otro régimen que por culpa de uno o mas funcionario que no realizaron su trabajo como corresponde nos obliguen a aceptar o pagar para realizar un cambio de un error que nosotros no cometimos.
Que frustrada me siento con este tipo de situaciones y me da a entender que nunca mas podré confiar en un servicio publico que comete este tipo de errores tan graves y que no manifiesta la intención de arreglarlo.
Espero que este hecho se de a conocer para evitar que esto le suceda a otra personas con deseos de contraer matrimonio y el registro civil arruine parte de esta felicidad.
Saludos cordiales.
Karina Duran Vallejos