Les cuento que puse un reclamo en la sección de servicio al cliente de Soprole, pero además quiero compartirlo con ustedes, para que no compren este producto.
Hace mucho tiempo que no compraba manjar Soprole, pero lo recordaba como un producto muy dulce, cremoso, contundente y espeso, así como el manjar que hacían las abuelitas en la casa.
Unos días atrás, compré un pote de 250 grs. de este producto y dentro venía una cosa parecida a un flan, aguachento, desabrido, transparente y pálido. Se resbaló sobre unas galletas de soda, por lo que más me pareció que traía más agua que leche.
Si la idea era abaratar costos para mantener el precio... creo que equivocaron el camino, por mi parte, si vuelvo a comprar manjar, voy a pagar un poco más, pero no sacrifico la calidad.