Este reclamo tiene más de seis meses de antigüedad
  • Las Condes, Chile
  • 13, Enero 2026
  • Número: 1100561

Uc Christus Marcelo Marconi Toro

Negligencias médicas

SEÑORES uc christus marcelo marconi toro

PRESENTE


PRIMERA VISITAMi primera visita al Dr M. Marconi T. tuvo lugar en el año 2015, mientras cursaba Ingeniería Civil en la Pontificia Universidad Católica de Chile.Me acerqué a él para consultar acerca de las molestias por un Varicocele grado III que me venía aquejando desde el año 2006 cuando tuve mi primera cirugía con el Dr Cristián Trucco Brito. El año 2010 tuve una segunda cirugía.a pesar de que mi preocupación era en torno al dolor que me producía la inflamación, el doctor insistió en hacer un espermiograma para chequear mi fertilidad. Aquí la primera malpraxis: aún no se ha determinado una relación definitiva entre el varicocele y la infertilidad, aunque si existen mejoras en los parámetros del 50% de los pacientes que erradican el varicocele. El espermiograma se utiliza para decidir sobre una intervención en caso de que la persona esté procurando concebir un hijo (que no era mi caso). El único indicador definitivo para intervenir un varicocele es la atrofia testicular, la cual no existía.Luego de elogiar mis resultados frente a dos mujeres estudiantes de medicina que se encontraban presente durante la consulta sin mi consentimiento, mencionó vulgarmente que él también había tenido parámetros similares a sus 25 años.Concluyó la consulta de inmediato ignorando mi preocupación acerca del dolor y la posibilidad de revertir los cambios anatómicos causados por la segunda cirugía.SEGUNDA VISITA8 años más tarde, mientras me encontraba en Ecuador al final de un viaje de surf, se me ocurrió contactar nuevamente al Doctor Marconi luego de ver una noticia en Internet acerca de su exitosa reversión de vasectomía en un león. Erróneamente interpreté este hecho como un aumento en mi confianza por Marcelo, cuando en realidad da cuenta de su carácter intervencionista y experimental.Le envié un e-mail preguntando por la posibilidad de evaluar, examinar, operar y recuperar estando 1 mes en Chile, haciéndole saber que luego regresaría a Australia a realizar trabajos físicamente demandantes. Primera negligencia: El doctor responde con una rotunda afirmación, a pesar de que el plazo mínimo de recuperación para una primera varicocelectomía es de 6 semanas. Un paciente que ya tuvo 2 cirugías tendría una recuperación mucho más larga, como él mismo confirmaría después de la cirugía (en total contradicción con lo que dijo antes).Le respondí con otro correo preguntando por la posible asociación con un dolor abdominal que experimentaba de forma simultánea a la inflamación de las várices, pero sólo respondió que él no realizaba consultas por e-mail.Al llegar a Chile, fui a verlo con la esperanza de resolver todas mis dudas. Antes de saludarme ya me criticaba por haberle enviado dos correos: "Envías correos muy largos. Me mandaste una biblia". No me miró ni por un instante a los ojos mientras le hablaba. Respondió monosilábicamente cada una de mis preguntas sin explicar nada. Fue una interacción muy rápida en la que el se dedicó a escribir en el computador mientras yo le hablaba, prescribiendo los exámenes pre-operatorios cuando lo que yo quería era aclarar la relación riesgo/beneficio de una tercera operación y ver si existía existía una alternativa a la varicocelectomía.En esta consulta el doctor mintió en varios temas:- Negó la existencia de una alternativa, a pesar de que eminencias mundiales de Australia y Estados Unidos (Katz, Schlegel) y las sociedades andrológicas Europeas y Americanas indican que la mejor opción para un paciente con cirugías previas es una embolización.- Negó la posibilidad de que existiera un problema "aguas abajo" causando el varicocele: el síndrome "cascanueces" puede causar el varicocele por compresión de la vena renal y posiblemente estaría asociado al dolor abdominal que le describí.- NEGÓ LA IMPORTANCIA DE HABER TENIDO DOS CIRUGÍAS PREVIAS: la mayor de sus negligencias. En palabras de las eminencias mencionadas, la varicocelectomía es extremadamente difícil habiendo tenido una cirugía previa. Se generan adhesiones entre las distintas estructuras dificultando en gran medida el procedimiento. Marconi también confirmaría ésto luego de la cirugía.- Confirmó la posiblidad de intentar recuperar el cremáster durante una tercera cirugía.- Me dijo que podía operarme una semana antes de viajar a Australia “pa que no te vayai con el testículo hinchado”. Ridículo.-- Indicó que el cordón espermático se acortaría al cicatrizar después de su cirugía lo mejorando la simetría, pero él mismo confirmo que la asimetría grotesca actual se debe al alargamiento del cordón debido a la forma en que operó.Así fue como Marconi induce al paciente a optar por la cirugía, en base a desinformación: impide contemplar otras opciones, subestima los riesgos asociados, promete repara lo irreversible.TERCERA VISITAEl día D. 12 de Marzo de 2023 el doctor me ordena ir a verlo al día siguiente a la Clínica UC Christus: "Ven a verme mañana". Durante la consulta nos acompaña, nuevamente sin consentimiento, una estudiante de medicina. La eco-doppler confirma la presencia de un varicocele, y en base a eso el doctor intenta agendar inmediatamente una cirugía, ignorando por completo mi necesidad de aclarar ciertas dudas. Le pregunté a modo de confirmación si efectivamente podía rehabilitar el cremáster, a lo que reaccionó de forma extremadamente irritada y condescendiente. Me dijo que estaba obsesionado con mi cirugía anterior y que él ya me había derivad a un psiquiatra en 2015. Simplemente estaba corroborando lo que dijo en la consulta anterior.cada vez que yo hablaba la estudiante movía su cabeza hacia los lados en un gesto de negación; cuando Marconi hablaba la movía verticalmente de forma afirmativa. Parecía ser parte de la manipulación.La consulta concluyó con un "piénsalo" por su parte, pero procedió con al agendamiento sin esperar mi respuesta.LA CLÍNICAAl día siguiente me desperté a eso de las 11am y tenía dos e-mails de la clínica: uno ofreciendo una hora de pabellón para ese mismo Viernes (3 días después) y otro 10 minutos más tarde confirmando el agendamiento de una cirugía que nunca solicité. Frente a tal descaro pensé que por ningún motivo seguiría con sus planes, pero el gaslighting surtió efecto y con la presión del artefacto del sentido de urgencia lograron que me operara. Es sorprendente como pueden hacerte cuestionar tu propio juicio.Entre otras irregularidades, me informaron que la cirugía se adelantaría una hora y media. Me apresuré por llegar antes pero no hubo ningún adelanto, así que esperé varias horas después de finalizado el ingreso. Parecía que no querían que tuviera tiempo para pensar.Al hacer el ingreso, la secretaria mencionó que el doctor estaba "on fire" ese día (opera que opera), y temí por el compromiso entre la calidad de su trabajo y la rapidez con que operaba. Cuando estaba con el enfermero en pabellón, le pregunté si acaso podía cancelar la operación, a lo cual él respondió que sería mejor que no. Lo correcto habría sido informar que tenía todo el derecho a hacerlo.El consentimiento de riesgos que se me pidió firmar venía vacío, y añadieron los riesgos después de haberlo firmado. De hecho, las complicaciones que padecí y padezco ni si quiera las incluyeron.Después de la operación no podía orinar por la anestesia raquídea. Las enfermeras me dieron tres botellas de agua para inducir la orina, a pesar de que con el efecto de la anestesia da igual cuanta agua consumas. Cuándo les dije que estaba teniendo molestias y necesitaba un sondeo tardaron más de media hora en realizarlo, y llegué a retorcerme de dolor por la hinchazón de la vejiga, lo que probablemente no favoreció mi recuperación.LA OPERACIÓNDespués de leer muchos estudios, consultar con varias eminencias mundiales y ver el video del mismo M. Marconi en YouTube, concluí no sólo que una tercera cirugía era una pésima idea, sino que la forma en que la realizó fue totalmente incorrecta. Marconi no había operado de varicocele a nadie por tercera vez, así que yo fui un experimento.Marconi ignoró por completo la descripción que le envié de la cirugía anterior, realizando su cirugía sin ningún cuidado por los cambios anatómicos producidos por la cirugía anterior.El resumen de las faltas técnicas:- Incisión inguinal en lugar de subinguinal: inguinalización más traumática, daño de la aponeurosis y el oblicuo abdominal externo.- Incisión de 6cms vs 2.5 cms (máximo recomendado)- Forcejeo del cordón que altera la anatomía, para soltarlo y poder disecar sobre un separador Farabeuf en lugar de extraerlo conservativamente manteniendo la tensión sobre una manga Penrose que permite inspección iterativa por arrastre transversal.- Inguinalización del testis para ligadura de gubernaculares: no hay evidencia sobre disminución de recidiva, pero sí de que aumenta la incidencia de edema, hidrocele y epididimitis.- Doble inguinalización del testis (la inguinalización es un proceso sumamente traumático, se debería hacer a lo más una vez, pero algunos como Katz y Schlegel no la realizan)- No uso de lápiz Doppler- No preservación obligaotoria de arteria cremastérica- Uso de microscopio solo despues de abrir la fascia interna, arriesgando rama genital de nervio genito-femoral que corre entre las fascias interna y externa.Deformidades y dolores crónicos que padezco hasta el día de hoy posiblemente está relacionadas con estas faltas de carácter invasivo.CUIDADO POST OPERATORIONo se indicó ninguna medida de cuidado post-operatorio S. por la abstinencia de ejercicio por 3 semanas. No se mencionó nada acerca de abstinencia sexual, uso de calzoncillos apretados, levantamiento de pesos, aplicación de frío, etc. Eso lo tuve que averiguar yo mismo.SEGUIMIENTOEn las consultas postoperatorias Marconi se intentaba sacar el pillo constantemente. Me llegó a decir que el escroto aparecía bastante simétrico, en un punto donde el lado operado estaba al menos tres veces más grande que el otro.En cada consulta extendía el plazo de recuperación, en función de lo cual yo cambiaba la fecha del vuelo para Australia. En nuestra última consulta presencial dijo que seguiría desinflamando notoriamente, pero tres semanas después confirma que la inflamación es crónica.De regreso en Australia la hinchazón comenzó a empeorar y apareció una manga negra en la base del escroto. Marconi tuvo el descaro de decir que no tenía nada que ver con la cirugía.DAÑO CRÓNICO- Deformidad permanente- dolor inguinal y escrotal- Inguinalización del otro testículo por falta de espacio en el escroto. Esto causa un dolor extremo al impacto durante actividad sexual y deportiva- Trauma psicológico- Impedimento de varios planes- No poder realizar más trabajo físico
Objetivo: Dar a conocer mi experiencia Compensación económica. Mayor regulación por parte de alguna institución.
Autor: T.D.
Publicado el Martes, Enero 13, 2026 - 23:22. El autor de este contenido se ha identificado privadamente con su nombre, rut y otros datos aportados voluntariamente. Para tomar contacto con el autor considere las alternativas están a disposición. Las opiniones publicadas por los usuarios en el foro no reflejan necesariamente la opinión de los administradores.