No sé si la situación que relato a continuación, me ha ocurrido solo a mí o si también le ha ocurrido a otros pensionados, pero siento necesario compartir la frustrante experiencia que he tenido con AFP Provida al intentar obtener un simple certificado de saldo necesario para solicitar el SCOMP y evaluar un cambio de modalidad de pensión.El 3 de Octubre contacté al CallCenter de Provida (600 201 0150) para solicitar dicho certificado. Me tomaron los datos y me indicaron que estaría listo en una semana. sin embargo, al llamar la semana siguiente, me informaron que el trámite no podía hacerse por teléfono y que debía realizarlo a través de la página web.Seguí las instrucciones y solicite el certificado de saldo para pensión por la pagina web de Provida, y el 8 de octubre, recibí un correo de "
[email protected]" indicándome que dentro de tres días hábiles un ejecutivo me llamaría desde un número exclusivo de “Trámites Provida”. En ese correo se me asignó el número de solicitud N° 3355.No obstante, el 10 de octubre recibí otro correo de "
[email protected]" en donde me informaron que ese trámite no podía gestionarse por ese canal y que debía hacerlo a traves de una sucursal.El 14 de octubre acudí personalmente a la sucursal de Provida ubicada en Av. Providencia (Manuel Montt), donde ingresé la solicitud de manera presencial y se le asignó el N° 8059244. Se me indicó que el certificado estaría disponible en 10 días hábiles y, con certeza, el 29 de octubre. sin embargo, llegado ese día no recibí ninguna notificación. Al consultar telefónicamente al CallCenter, me informaron que la solicitud aún no estaba resuelta y que volviera a llamar al día siguiente.El 3 de noviembre volví a comunicarme y me señalaron nuevamente que el trámite seguía pendiente, sugiriéndome insistir otro día. He vuelto a llamar el miércoles 5, viernes 7 y lunes 10, obteniendo siempre la misma respuesta.Resulta incomprensible que un trámite tan básico como la emisión de un certificado de saldo, con información que ya obra en poder de la AFP, esté rodeado de tanta burocracia, contradicciones y demoras. Incluso obtuve un certificado de saldo desde la misma página web, pero se me indicó que ese documento “no sirve” para el trámite de cambio de modalidad de pensión.Todo esto me lleva a pensar que AFP Provida ha estructurado sus procesos de manera que entorpecen y retienen a los afiliados a toda costa, desincentivando a quienes desean cambiarse o salirse de la administradora.Cada obstáculo, cada excusa y cada trámite inútil parecen diseñados para cansar y rendir al pensionado, en lugar de ayudarlo a ejercer su derecho a elegir.Ya no parece un error ni una descoordinación: parece una práctica sistemática de Provida, un mecanismo que busca hacer imposible que el afiliado se mueva, agotándolo hasta que desista.Después de décadas de cotizar, lo mínimo que uno espera de una institución como Provida es eficiencia, respeto y empatía, no un muro de trámites absurdos que solo genera frustración, desgaste e impotencia.Los pensionados no necesitamos excusas, ni respuestas evasivas o genéricas: necesitamos soluciones reales. Si lo que me ha ocurrido con AFP Provida también le sucede a otros afiliados, queda claro que esta administradora prioriza sus propios intereses antes que los derechos de las personas, más preocupada de retener fondos que de servir a quienes los generaron.
Autor: I.M.