- Cartagena, Chile
- 01, Septiembre 2026
- Número: 1122583
Daño de televisor por sobrevoltaje y negativa injustificada de la empresa

PRESENTE
Burocracia extrema y abuso con el consumidor! Llevo desde mayo de 2026 intentando que Chilquinta se haga responsable por el daño total de mi televisor Caixun de 32 pulgadas (Modelo CS32S1), quemado por una fluctuación de voltaje en mi domicilio de Cartagena.Hice todos los pasos formales: primero Chilquinta, el sernac cerró la mediación por la negativa absoluta de la empresa. Luego SEC, me solicito certificado técnico para poder avanzar, tuve que cargar el televisor caminando y pagar $10.000 de mi bolsillo por una revisión y diagnóstico técnico. El técnico, con justa razón, demostró un gran fastidio y no estaba dispuesto a la burocracia de la SEC, entregándome un certificado con sus datos básicos, nombre, RUT, dirección y la falla real revisada.Al presentar esto a la SEC (Caso N° 260722-001165), la superintendencia se escuda en un tecnicismo absurdo , rechazando el informe porque el taller local no maneja correo electrónico, para dictaminar un 'No ha lugar' y cerrar el caso dándome 5 días para que el técnico ingrese datos faltantes , teléfono y correo, él no esta dispuesto a perder su tiempo dice, tendré que volver a pagar. Para colmo, desde la alcaldía me prometieron que me llamarían para gestionar una solución, lo cual nunca ocurrió, dejándome completamente sola.Exijo la reposición de un televisor nuevo de similares características o el pago total de su valor comercial, además del reembolso de los $10.000 del diagnóstico, ya que una reparación parche no sirve tras un daño eléctrico de esta magnitud. ¡Basta de trabas institucionales para proteger a las grandes empresas! #ChilquintaResponde #SECChile #AbusoAlConsumidor
Objetivo:
Obtener una solucion
Exijo la reposición de un televisor nuevo de similares características o el pago total de su valor comercial, además del reembolso de los $10.000 del diagnóstico, ya que una reparación parche no sirve tras un daño eléctrico de esta magnitud. ¡Basta de trabas institucionales para proteger a las grandes empresas!
Autor: P.G.