- Puente Alto, Chile
- 12, Diciembre 2016
- Número: 407682
Cláusula abusiva
PRESENTE
En el mes de agosto de este año, firmé compromiso de compra de vivienda con la reclamos.cl/empresa/constructora_enaco">Constructora Enaco (también denominada Sta. Rosa de Apoquindo, entre otros que le permite la legislación vigente), detectando claramente ante la encargada de esta gestión, que existía una cláusula, donde indica que si yo desistía de la compra, debía cancelar el 25% del valor de la vivienda y si son ellos los que desisten, me tienen que retribuir algo así como $200.000. En el momento le dije a esta señora de nombre Myriam, que encontraba absolutamente desequilibrada esta Cláusula (por decir lo menos), indicándome ella claramente: "No se preocupe, ante cualquier problema que tenga lo revisa una mesa especial y le hacemos devolución del lo depositado". Pues bien, ante este comentario (hecho ante mi señora y yo), se firmé el documento y le hice un cheque por 49 UF (equivalente en pesos, el que obviamente fue cobrado al otro día hábil).Pues bien, a fines del mes pasado me puse en contacto con esta señora vía correo electrónico, consultando como formalizaba mi desistimiento, ya que por temas de orden laboral, mis condiciones económicas habían cambiado, encontrándome con la negativa rotunda a hacerme devolución de mi depósito inicial.Concurrí a sus oficinas, donde ya el trato no fue para nada de grato, donde me entrevisté con el gerente comercial, el cual también me indica que no me harán devolución de mi dinero y que debo esperar cada una de las cartas que me harán llegar, indicándome de mi incumplimiento del compromiso.Ahora bien, como si fuera poco, me dice: "Para que no pierda su depósito, le ofrecemos otra propiedad de menos valor".Es incomprensible que en este país existan este tipo de abusos todavía y empresas como estas, hagan uso de artimañas legales (según ellos), para quedarse con los dineros de la gente común y corriente.Si yo no compro esta propiedad, alguien más lo hará y también pagará todos los gastos asociados, ¿que negocio no?
Autor: J.B.