- Quilicura, Chile
- 11, Julio 2017
- Número: 441162
Es más frecuente de lo que uno imagina de lo que pasa con los Embargos y les paso a contar, me he visto enfrascado en un embargo por deuda que no es mía, fue a notificar una receptora a mi propiedad le indique que esa persona no vive ahí, sin embargo este trámite siguió su curso. Supe del portal de internet y seguí la causa, sorpresa orden de embargo en mi propiedad, o sea, cuando yo le dije a la receptora que esa persona no reside ahí y que el propietario era yo, no tomó nota de nada, osea como ministro de fe no vale nada. Para evitar este problema me busque un abogado para que hiciera una tercería, pero el tribunal no la acogió. Ahora el gran problema, soy dueño de la propiedad según registro del Conservador de Bienes Raices, por lo tanto todo lo que he comprado con gran esfuerzo un tribunal me lo quiere quitar porque no hace bien su trabajo, que criterio usan los jueces, quien adquiere una propiedad y lo que está al interior no es tuyo, te piden boletas para demostrar que tu eres dueño de las cosas, quien en este país guarda las boletas, te piden testigos que hayan ido contigo a realizar las compras, que ridículo, ahora cuando compre algo voy a tener que hablar con alguien que no sea familiar que me acompañe, para el caso que me pueda servir de testigo, que ridículo. Señores jueces, se supone que ustedes estudiaron y se capacitaron para ejercer el derecho de todos los chilenos, los aclaro nuevamente, quien compra una propiedad sin muebles y electrodomésticos. Que ley más ridícula. Si los receptores que fueron a mi domicilio a inventar supuestas notificaciones (ministros de fe se hacen llamar), no quiero pensar que ustedes realicen su trabajo de la misma forma. Este es mi caso personal, he visto indagando en la redes sociales que este problema lo viven muchos chilenos, y que no tienen derecho a defensa por contar con sistema judicial amparado por la corrupción de las grandes empresas. Por último van mis datos personales cuando formulé el reclamo y verán que no tengo ningún juicio en contra mía.
Autor: E.G.