- Calle Larga, Chile
- 13, Septiembre 2026
- Número: 1123747
Malos modales y falta respecto a los pacientes
PRESENTE
Mi nombre es Gabriel Cáceres y deseo presentar un reclamo formal respecto de la conducta y trato del Dr. Jorquera, quien se encontraba realizando turno en el Hospital San Juan de Dios de Los Andes durante la noche del 13 de septiembre de 2026, aproximadamente entre las 22:30 y 23:30 horas.mi esposa, Arancha Franco Queiroz, se encontraba en el servicio de urgencias debido a un episodio de taquicardia, situación que ha presentado anteriormente, llegando en ocasiones a frecuencias cardíacas muy elevadas. Además, actualmente se encuentra embarazada de aproximadamente siete meses, por lo que como familia enfrentamos este tipo de situaciones con especial preocupación.Durante ese momento se activó una alarma en la sala de reanimación y acudieron varios funcionarios para atender la emergencia. Al llegar el Dr. Jorquera y reconocer a mi esposa, manifestó delante del resto del personal algo en el sentido de “devuélvanse, que ya sé quién es”, haciendo referencia a que ya la conocía por atenciones anteriores.Considero que la forma y el contexto en que realizó este comentario fueron absolutamente inapropiados. Mientras mi esposa se encontraba con una alteración importante de su frecuencia cardíaca y siendo una paciente embarazada, el médico realizó comentarios y se mostró riéndose, dando la impresión de estar tratando la situación como una especie de broma o situación habitual, en lugar de mantener la seriedad y profesionalismo que corresponde dentro de una sala de reanimación.Esta no es la primera vez que observo este tipo de conducta. En otras oportunidades también he escuchado al mismo profesional referirse a mi esposa por su condición o diagnóstico, en vez de tratarla por su nombre, y he presenciado comentarios y expresiones que considero impropias del contexto de atención de salud. Incluso he escuchado expresiones de carácter vulgar, como “la cagá”, utilizadas dentro del mismo contexto de atención, lo que a mi juicio demuestra una falta de profesionalismo que no debería normalizarse.Entiendo perfectamente que un médico pueda conocer a un paciente que ha sido atendido anteriormente y que pueda reconocer su historial. sin embargo, una cosa es conocer a un paciente y otra muy distinta es convertir su condición de salud en motivo de bromas, comentarios o una especie de etiqueta frente a otros funcionarios.Como esposo, me pareció especialmente grave observar esta conducta mientras mi esposa estaba preocupada, embarazada y presentando un episodio cardíaco. Le manifesté directamente al médico que considero que este trato no corresponde y que, independientemente de la cantidad de pacientes que atienda diariamente o de que él considere conocida la situación, para la familia que está viviendo ese momento no es una broma ni algo normal.Por lo anterior, solicito que este reclamo sea formalmente investigado, que se revise la conducta del profesional y que se adopten las medidas que correspondan para evitar que mi esposa o cualquier otro paciente sea tratado de esta manera. No estoy cuestionando que el médico conozca clínicamente a mi esposa; estoy cuestionando la manera en que se refiere a ella y la falta de respeto y empatía demostrada en un contexto de urgencia.Considero que una persona que acude a un servicio de urgencias, especialmente una mujer embarazada con una alteración importante de su frecuencia cardíaca, tiene derecho a recibir una atención seria, respetuosa y profesional, independiente de cuántas veces haya sido atendida anteriormente.
Objetivo:
Recibir disculpas
Que desvinculen al Doctor
Autor: G.P.