- Huechuraba, Chile
- 17, Septiembre 2026
- Número: 1124190
Incumplimiento contrato, diferencia producto y servicio ofrecido, vulneración de derechos en un
PRESENTE
RECLAMO CONTRA CEMENTERIO PARQUE DEL RECUERDOQuiero manifestar mi profundo malestar y presentar un reclamo por la forma absolutamente deficiente en que Parque del Recuerdo gestionó todo el proceso relacionado con la sepultura de las cenizas de mi abuela y mi tía, transformando un momento que debía ser íntimo y respetuoso en una experiencia de angustia, frustración, humillación y profundo dolor para nuestra familia.Mi abuela, falleció en 2012. Su cremación se realizó en el Cementerio Parque del Recuerdo y en ese mismo lugar adquirimos el ánfora para sus cenizas y un columbario que fue ofrecido como espacio para dos ánforas. En ese momento decidimos no depositar inmediatamente las cenizas, ya que esperábamos poder reunirlas posteriormente con las de mi tía, quien falleció el 2 de septiembre de 2026, su ceremonia y cremación se realizaron en el Cementerio Católico. Una vez recibidas sus cenizas, decidimos finalmente cumplir lo que habíamos planificado durante años: colocar las dos ánforas juntas en el columbario de Parque del Recuerdo.Desde el inicio comenzaron los problemas.Al solicitar la apertura del columbario y agendar la ceremonia, Parque del Recuerdo nos exigió diversos documentos relacionados con mi abuela, entre ellos certificado de cremación y otros antecedentes. Lo más incomprensible es que mi abuela fue cremada en el propio Parque del Recuerdo, por lo que dichos antecedentes debían encontrarse en sus registros.Al solicitar al mismo cementerio una copia de la documentación que nos estaban exigiendo ellos mismos, se nos informó que la entrega podía demorar entre 5 y 7 días hábiles. sin embargo, simultáneamente Parque del Recuerdo nos exigía presentar esos documentos antes de las 16:00 horas del 10 de septiembre, cuando aproximadamente a las 13:30 horas recién estábamos intentando conseguirlos. Ya que fue en ese momento que los solicitaron. Por tal motivo, tuvimos que acudir al cementerio antes mencionado para poder agilizar el trámite.Finalmente, la documentación nos fue enviada cerca de las 18:00 horas, por lo que no pudimos agendar la ceremonia en la fecha que necesitábamos. Como consecuencia, al retirar las cenizas de mi tía desde el Cementerio Católico, tuvimos que llevarlas a nuestra casa, algo que perfectamente podría haberse evitado con una adecuada coordinación y gestión interna.Una vez reunidos todos los documentos, debimos enviarlos nuevamente al Parque del Recuerdo. Es decir, el cementerio nos solicitó documentación correspondiente a sus propios registros, nosotros tuvimos que solicitarla al mismo cementerio y posteriormente reenviársela a ellos. Todo esto mientras nuestra familia se encontraba atravesando el duelo por la pérdida de mi tía.Posteriormente comenzaron nuevos problemas con la agenda. Primero nos informaron que no había disponibilidad hasta el 23 de septiembre y dejamos tomada esa fecha. Luego aparecimos agendados para el 26 de septiembre y finalmente se nos asignó otra hora para el 16 de septiembre a las 12:00 horas. Al consultar qué estaba ocurriendo, nadie podía darnos una explicación clara y se nos señaló que las horas no se manejaban de manera online.Finalmente confirmamos que la ceremonia sería el 16 de septiembre a las 12:00 horas.Cuando llegamos ese día al cementerio con las dos ánforas, nos encontramos con una situación que consideramos gravísima: el columbario que habíamos comprado y que había sido ofrecido como apto para dos ánforas no permitía colocar las dos. Apenas cabía una.Y la situación era aún más absurda: el ánfora que no cabía era precisamente la que habíamos adquirido años atrás en el propio Parque del Recuerdo para las cenizas de mi abuela.El personal intentó solucionar el problema colocando el ánfora de mi abuela de manera vertical, a pesar de que estaba diseñada para permanecer horizontal. Me negué a aceptar esa alternativa, porque considero que las cenizas de un ser querido merecen ser tratadas con dignidad y respeto, no corresponde modificar la posición del ánfora para intentar solucionar un problema generado por el propio proveedor.Ante esto acudimos a Atención al Cliente buscando una solución. La atención recibida por la funcionaria que nos atendió fue, desde nuestra experiencia, despectiva, molesta y carente de empatía, algo especialmente doloroso considerando que nos encontrábamos en medio de una ceremonia funeraria.La solución que inicialmente se nos ofreció fue cambiar el ánfora de mi abuela por una denominada "básica", que correspondía a un recipiente plástico de color café con tapa. Evidentemente no estábamos dispuestos a reemplazar el ánfora que nuestra familia había elegido y comprado para nuestra abuela por un recipiente de esas características. Que iba en desmedro de lo que ya teníamos.Al manifestar nuestro rechazo, se nos indicó que, si no nos gustaba esa alternativa, debíamos comprar nosotros otra ánfora.Esto nos pareció completamente injusto. El problema no lo provocamos nosotros. Parque del Recuerdo vendió un columbario supuestamente destinado a dos ánforas y, además, vendió el ánfora que posteriormente no cabía en dicho espacio. No corresponde que el consumidor deba asumir nuevamente el costo para solucionar una incompatibilidad entre productos y servicios comercializados por el mismo proveedor.Finalmente tuvimos que elegir otra ánfora y, como consecuencia de esta situación, se nos informó que debían trasvasijar las cenizas de mi abuela desde su ánfora original a la nueva.Esta fue quizás una de las situaciones más dolorosas de todo el proceso. No estamos hablando simplemente de cambiar un objeto. Estamos hablando de las cenizas de mi abuela, que habían permanecido durante 14 años en el ánfora que nuestra familia había escogido para ella. Tener que presenciar el trasvasije debido a un problema de dimensiones que correspondía resolver al cementerio nos provocó una enorme pena, angustia e indignación.Y la experiencia continuó de una manera que consideramos absolutamente impropia de un recinto de estas características.Una vez realizado el trasvasije, nos entregaron el nuevo ánfora y, de manera que sentimos como despectiva, nos entregaron una bolsa tipo ziploc para guardarla. Fue tal nuestra sorpresa y molestia que el propio asistente del cementerio, al ver nuestra reacción, nos señaló que comprendía nuestra situación y que gestionaría que nos entregaran la bolsa de tela verde que correspondía.Finalmente apareció nuevamente la funcionaria y nos entregó dicha bolsa, pero nuevamente percibimos su actitud como fría y poco respetuosa tirando la bolsaTodo este proceso nos hizo sentir vulnerados, humillados, frustrados y profundamente afectados emocionalmente.Lo que más nos indigna es que un cementerio, que presta servicios precisamente a personas que están atravesando uno de los momentos más dolorosos de sus vidas, no haya tenido la mínima consideración para facilitar el proceso. Por el contrario, tuvimos que enfrentar problemas administrativos, exigencias documentales, desorganización en las reservas, cambios de fechas, falta de información, incompatibilidad entre el columbario y las ánforas, una atención que consideramos deficiente y finalmente el trasvasije de las cenizas de nuestra abuela.Todo esto respecto de servicios que ya habían sido pagados.No consideramos que se trate simplemente de un inconveniente o de un error menor. El proveedor tenía la responsabilidad de entregar aquello que ofreció y de contar con las condiciones adecuadas para prestar el servicio contratado. Si un columbario es vendido como un espacio para dos ánforas, debe efectivamente permitir disponer de dos ánforas. Y si además el propio cementerio comercializa el ánfora, resulta aún más grave que esta no sea compatible con el columbario contratado.Esperábamos de Parque del Recuerdo respeto, dignidad, empatía, coordinación y una solución responsable. En cambio, terminamos viviendo una experiencia que aumentó innecesariamente nuestro dolor y nuestro estrés en un momento en que nuestra familia necesitaba justamente lo contrario.Por todo lo anterior, solicito una respuesta formal de Parque del Recuerdo y una solución frente a los perjuicios ocasionados, especialmente respecto de la incompatibilidad entre el columbario y las ánforas comercializadas por el propio cementerio, la deficiente gestión administrativa y de agenda, y el trato recibido por parte de su personal.Considero que una empresa dedicada a servicios funerarios debe comprender que sus clientes no están realizando una compra cualquiera: están confiando en ellos para disponer dignamente de los restos de sus seres queridos. Por lo mismo, situaciones como las que vivimos no deberían ocurrir y, menos aún, ser enfrentadas con indiferencia o falta de empatía.
Objetivo:
Obtener una solucion
Por todo lo anterior, solicito a Cementerio Parque del Recuerdo una respuesta formal respecto de cada una de las situaciones descritas y, especialmente, una solución concreta frente a la incompatibilidad entre el columbario y las ánforas comercializadas por el propio cementerio, la deficiente gestión administrativa y de agenda, y el trato recibido por parte de su personal.
Asimismo, solicito restitución del dinero que tuvimos que invertir, en combustible, peajes, tag, ya que en dos oportunidades se tuvo que hacer un viaje desde los Andes a Santiago, para poder dar solución nosotros a algo que era netamente del cementerio, considerando el incumplimiento de las condiciones en que fue ofrecido el columbario, la incompatibilidad con el ánfora adquirida al propio proveedor, las reiteradas gestiones y dificultades administrativas que debimos enfrentar, la desorganización en la asignación de la ceremonia y, especialmente, el perjuicio y afectación que todo este proceso provocó a nuestra familia durante un momento de duelo.
La compensación solicitada no busca solamente reparar un perjuicio económico. También busca que el proveedor se haga responsable de la forma en que fue prestado el servicio y de las consecuencias que sus errores y deficiencias generaron en nuestra familia.
Consideramos especialmente grave que, para poder finalmente disponer de las cenizas de nuestros seres queridos, tuviéramos que enfrentar una situación que terminó incluso con el trasvasije de las cenizas de mi abuela a otra ánfora, debido a que el producto adquirido al propio Parque del Recuerdo no era compatible con el columbario que ellos mismos habían vendido como espacio para dos ánforas.
Esperábamos de Parque del Recuerdo respeto, dignidad, empatía, coordinación y responsabilidad. En cambio, terminamos viviendo una pesadilla y una experiencia que aumentó innecesariamente nuestro dolor, angustia y estrés.
Una empresa dedicada a servicios funerarios debe comprender que sus clientes no están realizando una compra cualquiera: están confiando en ellos para disponer dignamente de los restos de sus seres queridos. Por lo mismo, situaciones como las que vivimos no deberían ocurrir y, menos aún, ser enfrentadas con indiferencia o falta de empatía.
Solicito, por tanto, que Parque del Recuerdo se pronuncie formalmente sobre este reclamo, explique las razones de lo ocurrido y otorgue una reparación por los perjuicios ocasionados, sin perjuicio de las demás medidas que correspondan para solucionar definitivamente el problema generado.
Autor: S.V.