- Osorno, Chile
- 08, Mayo 2026
- Número: 1112757
Pésimo servicio de mantencion chevrolet camaro
PRESENTE
En el marco de la mantención programada de 20.000 kilómetros de mi vehículo, correspondiente a un Chevrolet Camaro SS 2016, se han suscitado una serie de incidencias de carácter operativo, técnico y administrativo que, en su conjunto, configuran una experiencia profundamente insatisfactoria y notoriamente discordante con los estándares exigibles a un servicio técnico oficial.En primera instancia, se evidenciaron limitaciones en la gestión de agendamiento, particularmente en la asignación de horarios con escasa flexibilidad, lo que dificultó una adecuada coordinación del servicio.Durante la ejecución de la mantención, se constató el uso del vehículo sin mi consentimiento explícito, objetivado en un incremento aproximado de 40 kilómetros en el odómetro, así como en la disminución cercana a 1/8 de estanque de combustible. Vehículo fue entregado como “sin fallas” con observacion sobre el recambio de pastillas que hasta la fecha “aún no tengo mail de la información al respecto”.En menos de 2 días realizada la manutención y en estrecha relación temporal con la intervención realizada, mi vehículo comienza a perder aceite de forma masiva, en donde quedó tirado sin ningún tipo de respuesta SOS 094 parte del servicio no servicio de grúa, tuve que gestionar personalmente el traslado de mi vehículo a mi domicilio para después tener que ir directamente a salfa para que me den una solución, en una nueva re inspección del vehículo se verificó la aparición de una fuga de aceite masiva en la zona del conjunto filtro/refrigerante, condición inexistente con anterioridad (Que si había sido algo peligroso o REVISADO en manutención correctamente se habrían percatado del caso, pero no fue mencionado por lo que a mi impresión se realizó intervención de este), considerando de un uso documentado de aproximadamente 1.200 kilómetros sin manifestaciones clínicas ni mecánicas de pérdida. Desde una perspectiva técnica, este hallazgo es altamente consistente con una alteración en el adecuado asentamiento de sellos (O-rings), manipulación del conjunto o defecto en el montaje, permitiendo descartar razonablemente la hipótesis de una falla espontánea previa como de reiterada me querían hacer responsable…Cabe enfatizar que esta situación reviste un carácter gravísimo, toda vez que, de no haber sido advertida oportunamente por mis propios medios, podría haber evolucionado hacia consecuencias mecánicas de alta severidad, incluyendo pérdida significativa de lubricación, sobrecalentamiento y eventual daño catastrófico del motor (fundición), con el consecuente perjuicio económico de magnitud considerable.La gestión posterior del incidente se caracterizó por una respuesta predominantemente reactiva y carente de oportunidad, requiriendo de mi parte insistencia reiterada y gestiones presenciales, incluso en condiciones de indisponibilidad del vehículo, para obtener información y soluciones concretas. Asimismo, se evidenció la ausencia de canales efectivos de comunicación y soporte inmediato, junto con una deficiente capacidad resolutiva.Resulta pertinente señalar que esta situación generó un impacto directo en mis responsabilidades laborales y personales, al demandar tiempo, desplazamientos y gestiones adicionales que exceden con creces lo razonable en el contexto de un servicio de mantención formal, más aún considerando que tales contingencias no son adecuadamente comprendidas ni absorbidas en entornos laborales externos.Durante todo el proceso, la experiencia estuvo marcada por un disconfort sostenido en la atención, con una dinámica centrada en la reiteración de problemáticas por sobre su resolución efectiva. A ello se suma una actitud persistente de cuestionamiento, ausencia de gestos mínimos de cortesía (ni siquiera una taza de café, ni siquiera un disculpe por los inconvenientes), y una interacción global que dista de los estándares esperables en la relación cliente–servicio.Adicionalmente, durante el traslado en grúa (Prestador externo de Salfa Sur), se produjo un daño material consistente en un rayón en la llanta delantera izquierda, el cual no fue reconocido ni asumido por el prestador del servicio (Siendo que dicha de entrega de procedimiento aparece explícitamente “rayón llanta delantera izquierda”). Esta circunstancia obligó a una escalada administrativa de mayor nivel, debiendo gestionar personalmente instancias de diálogo con gerencia general para alcanzar una resolución satisfactoria, en donde en dicha instancia recién dueño de la empresa transportista accede a dialogar y ofrecer respuestas.Cabe asimismo consignar que, durante las instancias de interacción, se efectuaron registros mediante grabación sin el debido resguardo de la relación con el cliente, lo cual resulta improcedente y cuestionable desde una perspectiva ética, considerando la confianza depositada en el servicio técnico.Finalmente, resulta particularmente preocupante que, pese a tratarse de un servicio técnico oficial de la marca, no se haya evidenciado autocrítica institucional ni una conducción resolutiva clara por parte de las jefaturas. Del mismo modo, en ningún momento se ofrecieron disculpas formales por los inconvenientes ocasionados, lo que refuerza la percepción de una gestión carente de responsabilidad hacia el cliente.En consecuencia, manifiesto mi total disconformidad con la totalidad del proceso descrito, dejando expresa constancia de que, bajo ningún respecto, recomiendo este servicio técnico. La experiencia expuesta evidencia un estándar de atención deficiente, ausencia de autocrítica y una ejecución técnica y administrativa que no se condice con lo esperable de un representante oficial de marca, deficiencias en la gestión operativa, ejecución técnica y experiencia de atención, que derivaron en la necesidad de múltiples gestiones adicionales para restituir condiciones mínimas de calidad, seguridad y confianza en el servicio prestado.
Objetivo:
Dar a conocer mi experiencia
Ninguna, todo tuve que gestionarlo yo
Autor: J.F.