- La Florida, Chile
- 15, Octubre 2024
- Número: 1050404
Discriminación por autismo

PRESENTE
El día 1 de octubre de 2024 a las 17:30 aproximadamente me dirigí en auto al supermercado Santa I. ubicado en E. O. con Av La Florida. Tengo autismo y me altera que gente desconocida me hable o se me acerque mucho por lo que nunca pido ayuda a los estacionadores y me estaciono lo más alejada posible de la entrada del supermercado para evitar interactuar con otras personas.Ese día estacioné, realicé mis compras, pagué y me dirigí con mi carro a mi auto. Un estacionador me preguntó cordialmente si necesitaba ayuda, le respondí que no, que no se preocupara y todo estuvo bien. sin embargo, al abrir la maleta de mi auto y estar guardando mis compras se me acercó por la espalda otro estacionador bastante mayor que se paró cerca mío y comenzó a conversarme de temas al azar. Le pedí que por favor tomara un poco de distancia y que yo me iba a demorar en guardar entonces si quería él hacía otras cosas y después regresara por sus monedas explicándole que por mi autismo me ponía muy ansiosa. Me ignoró y siguió hablándome de que él era una persona muy correcta y diciéndome que miedo había que tener de los *******s y de la gente mala, haciendo chistes entremedio diciendo que la gente se sentía cómoda con él. Le pedí por segunda vez que por favor me dejara sola y que no era nada personal, le expliqué que tengo una condición médica que hace que mi cerebro reaccione así y no es algo que dependa de mí. Me preguntó cuál era esa condición médica y le repetí que era autismo y que ya se lo había dicho antes. Me dijo que primera vez que escuchaba algo así y después me preguntó y cito: "¿Le pasó algo cuando chiquitita que la dejó así?".Entonces me enojé, le dije que la gente nace con autismo y le entregué el carro dirigiéndome hacia atención al cliente a dejar un reclamo. No había nadie en el mesón así que un guardia me dijo cuál era el libro y escribí una hoja de reclamo ya empezando con sintomatología ansiosa pues mis ojos se pusieron vidriosos y sentía el corazón acelerado. Dejé mis datos al final de la hoja para ser contactada y me retiré de regreso a mi auto.Al llegar a mi auto el mismo estacionador me estaba esperando. Me preguntó cómo me había ido y le di un corto "bien". Me empezó a decir que a él le ponía contento que a las muchachitas bonitas les fuera bien, diciéndome que a P. Neruda también le gustaba y comenzando a citar algún poema de él. Le entregué una moneda de 500 que tenía en el auto para que me dejara en P. y me retiré del lugar porque se me empezó a tapar la garganta.Pasados 10 días desde el suceso, nadie me contactó. Por lo que llamé yo misma a servicio al cliente el jueves 10 de octubre a las 18:30. Me dijeron que efectivamente ya deberían haberme llamado y que iban a ingresar nuevamente un reclamo por lo que tuve que contar todo de nuevo y se ingresó con el código N° CAS-612304-G9K7J8. supuestamente me contactarían en las 48 horas siguientes.Hoy, 5 días después, no he sabido nada más sobre mi reclamo, habiendo pasado 15 días desde el evento.Obviamente entiendo que no es culpa del estacionador su falta de educación o ignorancia respecto a discapacidades no visibles, pero si me parece una irresponsabilidad por parte de la empresa no capacitar a sus estacionadores y enseñarles que deben consultar al cliente si quiere la ayuda antes de acercarse, o bien, darles un salario como hacen otros supermercados para que no tengan que estar acosando a los clientes por un par de monedas.
Objetivo:
Que se corrijan estas fallas
Una disculpa me parece lo mínimo, ya que más que la ofensa en sí misma me molesta la poca prioridad que le dio el supermercado a mi reclamo, pese a que lo realicé por dos vías distintas.
Autor: N.U.