- Las Condes, Chile
- 12, Julio 2025
- Número: 1081712
Atención humillante

PRESENTE
Quiero dejar constancia de la muy Mala experiencia que viví el día de hoy, 12 de julio de 2025, en la sección de pastelería del Jumbo de Latadía, en Las Condes. Al llegar, saqué mi número de atención (el 28) y esperé pacientemente a ser atendida. sin embargo, pasaron varios minutos sin que nadie se acercara a atenderme. La única trabajadora visible en ese momento nunca preguntó por los números y atendió directamente a una persona que había llegado después que yo (posteriormente supe que tenía el número 29), a quien le recibió cuatro hogazas de pan para cortar. Esta persona se retiró a realizar ese encargo y, mientras tanto, yo seguía esperando sin que nadie se hiciera cargo de la atención al público.Intentamos entonces pedir ayuda a otras trabajadoras del sector, pero una de ellas, con tono prepotente, dijo que estaba hablando con otra persona y que debía esperar. Finalmente, una de ellas se acercó para atenderme, pero desde el primer momento su actitud fue desagradable y condescendiente, lo que aumentó aún más mi molestia, ya considerable por la larga espera y la desorganización evidente.Cuando llegó una supervisora, intenté explicarle lo ocurrido, pero al estar naturalmente ofuscada por la situación, no mostró disposición a escucharme. Por el contrario, su actitud fue defensiva, lo que solo intensificó mi frustración. En vez de intentar calmar la situación o empatizar con una clienta visiblemente afectada, reforzó la idea de que yo era el problema.En ese momento, aparecieron repentinamente al menos ocho personas del personal (que no estaban ahí inicialmente cuando se requería atención), no para ayudar, sino simplemente a observar lo que ocurría, con miradas de juicio y reproche. Todo esto generó una situación humillante, donde me sentí absolutamente desamparada como cliente.Si cuentan con cámaras de seguridad en esa zona, les solicito que revisen las grabaciones. Ahí podrán comprobar la secuencia de los hechos: cuándo llegué, cuándo tomé mi número, el tiempo de espera, y cómo se desenvolvió la atención. Reconozco que me alteré y que me exalté, pero les pido que también comprendan mi frustración: en ningún momento alguien intentó escucharme o ayudarme. El personal mostró una actitud altanera y poco receptiva frente a la situación. En vez de asumir errores o buscar una solución, respondieron con excusas y una clara falta de autocrítica.En particular, me dijeron que la señora que fue atendida antes que yo, había llegado primero. Al preguntar qué número tenía, me respondieron “el 29”, a lo que les indiqué que yo tenía el número 28. Aun así, insistieron en que ella había llegado antes, lo cual no tiene sentido si el sistema de atención es por número. Ese tipo de contradicciones y justificaciones sin lógica solo incrementaron mi molestia.Lo más grave es que nadie intentó, en ningún momento, comprender mi punto de vista. La respuesta fue defensiva desde el primer momento, como si el objetivo fuera desacreditar la situación en lugar de resolverla.No puede ser que, ante un problema evidente, la reacción sea culpar al cliente —que no ha hecho más que exigir una atención justa— como forma de eludir toda responsabilidad.
Objetivo:
Dar a conocer mi experiencia
Que corrijan estos comportamientos.
Autor: R.E.